El dolor de espalda es una de las dolencias más comunes, y a su alrededor circulan muchos mitos que pueden empeorar la situación. Es hora de separar la realidad de la ficción.
**Mito 1:** El reposo absoluto es la mejor cura. La verdad es que, en la mayoría de los casos, el movimiento suave y la actividad controlada son mucho más beneficiosos para la recuperación.
**Mito 2:** Si me duele, tengo algo roto. El dolor no siempre se relaciona directamente con el daño estructural. Factores como el estrés, la postura y los patrones de movimiento influyen enormemente.
**Mito 3:** Un dolor fuerte siempre es una señal de algo grave. Aunque el dolor intenso debe ser evaluado, no siempre indica una lesión seria. El umbral del dolor es diferente en cada persona.
**Mito 4:** Es inevitable a medida que envejecemos. Si bien el desgaste es natural, una rutina de ejercicios y cuidados adecuados pueden mantener tu espalda fuerte y saludable a cualquier edad.
**Mito 5:** Solo los fisios «arreglan» la espalda. El tratamiento es un proceso colaborativo. Los fisioterapeutas te guían, pero tu compromiso con los ejercicios y los buenos hábitos es la clave para una recuperación duradera.